|
Cuenca 8 y 9 - 12 - 2006 |
||
|
Sábado 8-12-2006
Salimos de Madrid tres coches: Enrique, con la familia al completo y su Mitchu, Luis y Sonia con El Patrolo y Javi y yo con El Toy. Es de noche por todo el mundo y esta lloviendo a todo llover, la carretera mas que verla la adivinamos, aun asi nos frotamos las manos pensando en como nos encontraremos el campo con la cantidad de agua que esta cayendo. Llegamos a la 9 en punto y nos reunimos con Carlos y familia que son los artífices de esta nueva aventura conquense. Tras unos cafetitos comenzamos la ruta. Empezamos con una semi-trialera en subida entre pinares, el terreno como esperábamos con barro, charcos y roderas profundas, que serán la tónica de los mas o menos ciento sesenta kilómetros que haremos por pista entre los dos días.
Subiendo y bajando llegamos a
La Pedriza y a Valdemoro de la Sierra.
No llueve, pero el cielo esta gris y aunque es relativamente pronto decimos comer por si luego la lluvia no nos lo permite. Comemos a la ribera del arroyo de La Lejera, el agua baja con una fuerza tremenda y esta helada, la verdad es que hace un frío que pela. Debido al gélido viento que esta soplando la comida no se alarga demasiado y nos ponemos en camino. Estamos subiendo sin parar y llegamos a la estación meteorológica de Collado Bajo a 1.839 metros de altitud, los anemómetros giran como locos, pues el viento es brutal y la sensación térmica es la de estar en el Polo, el paisaje que nos rodea es fascinante. Iniciamos el descenso por inmensos barrizales, el agua desciende de la montaña por todas partes formando enormes regueros. Por breves momentos estamos en Teruel, y llegamos a un vadeo. El vadeo en si no tiene problema, no tiene mas de un palmo de agua y el piso es firme, pero la salida es algo mas complicada con un escalón, mucho barro, roderas y una pradera verde, que hace que las ruedas no encuentren donde morder, pasamos un buen rato” jugueteando” en la zona. Continuamos bordeando la laguna que forma el arroyo de Las Salinas, las roderas embarradas aquí son tremendas y con inclinación lateral, pero no hay cuidado , son tan profundas que es imposible salirse de ellas , te sujetan para no escurrirte ladera abajo.
Es imposible continuar por lo que damos la vuelta, lo que también nos lleva su tiempo y es que la zona no esta para ninguna broma, los coches parecen tener vida propia y van por donde les da la gana Salimos a carretera y en este punto nos despedimos de Enrique y familia que no podrán acompañarnos en la jornada del sábado. Nosotros nos largamos al hostal El Gamo, una ducha y a cenar. Morteruelo, morcillas de jabalí, ajo arriero, en fin toda clase de productos de la tierra regadas con un buen vinillo y a la cama que estamos realmente cansados, pues además del madrugón la ruta ha tenido emociones fuertes y traqueteo del bueno, en definitiva un dia perfecto. Pincha sobre las fotos para ampliar
Domingo 9-12-2006
Desayunamos y cuando nos
vamos a poner en marcha, Paco el dueño del hostal nos pregunta si sabemos algo
de mecánica. Un
Comenzamos la ruta y para abrir boca encaramos una trialera de cuidado, antes de subir nos la pateamos para ver por donde le metemos mano, esta llena de zanjas por lo que debemos hacer varios cruces de puentes, y mirar donde ponemos la rueda, en definitiva muy divertido. Circulamos entre hermosísimos pinares y en las zonas mas elevadas los árboles están blancos cargados de escarcha. Como el dia anterior no hay un solo kilómetro de pista que tenga desperdicio. Llegamos a Cabeza del Toro de 1660 metros de altitud y comenzamos a bajar hacia el valle, a la izquierda sale una
pista en fuerte bajada que
nos aparta del camino, pero decidimos investigar, la cosa se va
Paramos a comer en el lugar que propuso Carlos para una quedada de Natura y el sitio es un lujo, una enorme pradera, árboles, un río, una fuente y unas magnificas barbacoas, me parece que no se puede pedir mas. Esta un poco lejos, es cierto, pero haciendo ruta de dos días se puede hacer y desde luego merece la pena seguro. Mientras comemos comienza a nevar y después a granizar, el termómetro marca 0 º Seguimos por pistas embarradas hasta la saciedad, ahora levemente nevadas y llegamos al precioso paraje de El Hosquillo, sencillamente impresionante, vemos también las cuevas excavadas en la roca por el agua y el viento. Llegamos a un cruce y vemos una escultura, un poco maltrecha y la placa conmemorativa del sexto congreso forestal de 1.966, frente al albergue de Tejadillos. Circulamos por una carreterilla de extracción de saca de madera y nos adentramos en una garganta increíble, vamos encallejonados entre rocas y pinares también vemos un refugio natural en una oquedad de la roca.
Salimos a carretera, nos tomamos un café y emprendemos el regreso hacia Madrid. Han sido dos días espectaculares, problablemente de lo mejor que hemos hecho en 4x4. Durante dos días hemos recorrido unos 160 kilómetros, que se nos han hecho cortos Hemos circulado por pistas increíbles, llenas de agua, piedras, barro y diversión, todo ello adornado con unos paisajes bellísimos y con una compañía excelente. Solo puedo decir que Carlos Mexcar una vez más "se ha salido por una esquina" proponiendo esta ruta, de manera que muchas gracias Carlos por compartir con todos nosotros esta magnifica aventura, que esperamos poder repetir. En febrero y con nieve esas pistas pueden se una locura.
|
||