Historia de  Túnez



 
 

Las civilizaciones que han poblado Túnez a lo largo de los siglos: fenicios, romanos, vándalos, árabes y franceses han dejado su huella en el país. Ifriqiya es el nombre que le otorgaron los romanos y terminó por designar todo el continente.

Los primeros habitantes prehistóricos aparecieron seguramente a comienzos del paleolítico, como lo demuestran los utensilios encontrados con más de 200.000 años de antigüedad. A estos primeros pobladores les siguió la civilización atería que pobló la zona hasta el 4.500 a.C.

 Fenicios.-

El periodo púnico que abarca los 128 años de guerra entre los fenicios y el Imperio Romano incipiente arranca en torno al 814 a.C. con la fundación de Cartago. Excelentes navegantes los fenicios colonizaron islas y regiones costeras que luego convirtieron en puertos comerciales. Cartago llego a convertirse en estado independiente, llegando a alcanzar la cifra de 500.000 habitantes, la colonización fenicia fue puramente comercial, pero el apogeo de Cartago hizo que otras potencias, especialmente Roma se sintiesen amenazadas, dando comienzo las guerras púnicas que desembocaron en la conquista de Cartago por los romanos.

 

 

 

 Romanos.-

A la destrucción de Cartago en 146 a. C le siguió la fundación de la provincia romana de África con la capital en Útica una antigua colonia púnica. Fue la primera colonia romana fuera de Italia. Durante el periodo de la dinastía Flavia, Roma continúo su expansión hacia el sur. Convirtieron el valle del Medjerda en el principal productor de trigo (casi el 60% del consumo del imperio). Muchos pueblos de la región entre ellos los beréberes progresaron bajo el nuevo régimen.

 

 

 

 

 Vándalos.-

Una de las mayores amenazas que tuvieron los romanos en los siglos IV y V fueron los vándalos, una feroz tribu de bárbaros que se abrió camino poco a poco desde la península ibérica hasta África, haciéndose con el control de la provincia romana asolando lo que habían construido los romanos.

 

 

 

 

 

Bizancio.-

La estructura política del Imperio Romano se vio para siempre alterada con la conversión al cristianismo de Constantino el Grande. Buena parte del poder de Roma se transfirió en ese momento a Bizancio. Tras un siglo de gobierno vándalo desde el 430 al 534, la región fue conquistada por el imperio bizantino gracias a la labor del general Belisario.

El siguiente siglo de gobierno bizantino no fue tan sencillo. A pesar de la construcción de imponentes fortificaciones, la constante resistencia de los beréberes y la insurrección en el ejercito debilitaron el dominio de Bizancio sobre Túnez.

 

 

 

 

Hegemonía árabe, española y turca.-

En el siglo VII, la región fue ocupada por los árabes que introdujeron el Islam. Su presencia se mantuvo hasta el siglo XVI, periodo en que la cultura romano-cristiana se vio remplazada por un modo de vida musulmán. A lo largo de la era musulmana se sucedieron distintas dinastías en el poder entre las que destacaron la de los aglabies (800-909), los fatimies (909-973) y los ziries (siglo X). En la última fase del siglo XII los normandos dirigidos por el rey siciliano RogerII ocuparon durante algún tiempo unos cuantos puntos costeros importantes. Los árabes volvieron a ocupar la región en ese mismo siglo y las dinastías de los almorávides, almohades siglo (XII) y hafsitas (1.228 - 1.574) se sucedieron en el poder.

La supremacía política árabe toco a su fin a principios del siglo XV. En 1.534 el pirata mediterráneo Barbaroja (Khayr ad Din) ocupo la ciudad de Túnez, pero fue expulsado por las fuerzas del emperador español Carlos I (V del Sacro Imperio Romano) en el año siguiente. La dominación española en Tunicia fue breve, en 1.574 el imperio otomano se hizo con la hegemonía de la región. Bajo su gobierno, el país conoció un periodo de relativa estabilidad hasta 1.881. La administración imperial fue desarrollada por administradores nativos, conocidos desde 1.705 como beys. El primero de ellos, al Husayn ibn Ali, fundo la dinastía de de los husain, bajo cuyo gobierno el país consiguió un relativo grado de autonomía y gran prosperidad.

Piratería.-

La piratería fue una actividad que consiguió su florecimiento bajo la dinastía de los Husain. A finales del siglo XVII y principios del XVIII un gran número de estados mediterráneos, pagaban tributos de forma regular al gobierno tunecino para proteger de posibles ataques a sus flotas en el Mediterráneo. Esta situación cambio a comienzos del siglo XIX cuando la acción conjunta de varios países occidentales acabo con las bases corsarias de Túnez y de otras situadas a lo largo de la llamada costa de Berbería, al norte de África.

Como resultado de la perdida de los ingresos procedentes de los actos de piratería  el gobierno de Túnez se vio envuelto en enormes deudas. Sus principales acreedores fueron Francia y Gran Bretaña quienes tenían ambiciones imperialistas en el norte de África.

En 1.881 el ejercito francés ocupo el país, el bey regente firmo el tratado mediante el cual Túnez pasaba a ser protectorado francés.

 Protectorado francés.-

A principio de 1.900 la difusión en Túnez  de los ideales democráticos permitió la aparición de los Jóvenes Tunecinos, un movimiento que demandaba la independencia del país. En 1.920 se unieron varios grupos nacionalistas para formar el Partido Constitucional pero en 1.925 fue desmantelado.

Las autoridades coloniales francesas cooperaron activamente con el gobierno de Vichy que se estableció en Francia tras la capitulación  ante Alemania.

En noviembre de 1.942 las fuerzas aliadas desembarcaron en las costas de Argelia y Marruecos. Alemania destino tropas y tanques a las regiones meridionales de Túnez para frenar el avance aliado, tras meses de lucha las fuerzas aliadas inmovilizaron a los alemanes en el cabo de Bon, lo que supuso la derrota de las potencias  en el norte de África.

En 1.945 Francia obligo a Burguiba refugiarse en El Cairo, ya al año siguiente se establecía en Túnez un régimen semiautonomo asociado a la Unión Francesa.

En septiembre de 1949 Burguiba volvía del exilio y continuaba con su campaña para la independencia tunecina. La posición de Francia se hacia poco a poco insostenible hasta que en 1.954 los franceses hicieron repetidas ofertas de reformas limitadas sin resultado alguno.

Resistencia tunecina al gobierno francés.-

Las revueltas contra los franceses fueron particularmente violentas a finales de julio de 1.954. Desde Francia se entablaron conversaciones para llegar a acuerdos y establecer la paz ofreciendo ampliar la autonomía interna, estas acciones lograron calmar las revueltas populares.

El 30 de marzo de 1.956 se firmo un acuerdo reconociendo la soberanía de Túnez y el 25 de marzo de ese mismos año se celebraron las primeras elecciones del país en la que salio vencedor el partido Neodestour. Burguiba fue elegido presidente de la primera Asamblea Nacional  y unos días después era nombrado primer ministro. En ese mismo año Túnez fue admitida como miembro de las naciones unidas.

 La Republica.-

El 25 de julio de 1.957 la Asamblea Nacional proclamo la Republica eligiendo a Burguiba como presidente. En los meses sucesivos se despidió a un gran número de funcionarios franceses. Las relaciones con Francia se deterioraron durante el verano y otoño siguientes, como resultado de enfrentamientos entre tropas francesas y tunecinas a lo largo de la frontera con Argelia.

El 1 de octubre Túnez pasaba a formar parte de la Liga Árabe, aunque el 15 del mismo mes daría por finalizadas sus relaciones con Egipto. En noviembre Túnez renunciaba a su compromiso con la Liga.

En 1.959 las relaciones con Francia mejoraron y en abril ambos países firmaron un acuerdo por el que Francia prestaría apoyo técnico a Túnez que por su parte en 1.960 accedió a pagar parte del dinero estipulado por las tierras confiscadas a los ciudadanos franceses. El 1 de junio de 1959 se promulgo una nueva Constitución y el 8 de noviembre se celebraron las primeras elecciones constitucionales Burguiba fue reelegido presidente sin contar con ninguna oposición.

La situación empeoro nuevamente cuando Francia rechazo la petición tunecina de evacuar de forma inmediata la base naval de Bizerte, por lo que en julio de 1.961 las tropas tunecinas comenzaron a sitiar la base. Durante los dos días posteriores, las fuerzas francesas rompieron el bloqueo, cercaron la ciudad y acabaron con la vida de 1.300 tunecinos. Ambas partes aceptaron el alto el fuego establecido por Naciones Unidas, posteriormente  la ONU solicitaba a Francia que abandonase Bizerte.

Acercamiento al mundo árabe.-

Durante 1.963 y 1.964 Túnez desarrollo una postura  de colaboración económica y política con el norte de África. Los enfrentamientos fronterizos con Argelia se dieron por finalizados y se fijo un marco de cooperación técnica, también se mejoraron las relaciones con Maruecos. Durante 1.965 y 1.966 Túnez apoyo el establecimiento del Comité Consultivo Permanente del Magreb, que intentaba conseguir una mayor cooperación en la zona.

Mientras tanto el país tendió a estrechar lazos con otros países árabes especialmente con Egipto.

En mayo de 1.964 La Asamblea Nacional decreto la expropiación de todas las tierras de propiedad extranjera. La reacción de Francia fue la cancelación inmediata de la ayuda financiera a Túnez los cual sumió al país en una profunda crisis económica.

Esta nacionalización del suelo vino acompañada de un programa de colectivización socialista. Durante las elecciones de noviembre de 1.964 el programa de socialismo tunecino fue adoptado por el partido Neodestour que cambio su nombre por el de Partido Socialista Destour. En esa elecciones el presidente Burguiba único candidato obtuvo el 96% de los votos mientras que el partido consiguió los 90 escaños de la Asamblea Nacional. En abril de 1.965 las fuertes relaciones con el mundo árabe se deterioraron cuando Burguiba propuso un acuerdo entre los estados árabes e Israel sobre la resolución  de Naciones Unidas en 1.947, acuerdo que fue rechazado tanto por Israel como por la mayoría de los estados árabes representados por Egipto. De nuevo empeoraron las relaciones con Egipto y Túnez empezó a no tomar en consideración las resoluciones de la Liga Árabe.

En 1.966 se consiguió un acercamiento entre Túnez y Arabia Saudita, pero se mantuvieron las diferencias con Egipto. En la guerra del Yemen, Túnez apoyo las reivindicaciones de Arabia Saudita.

Cuando en junio de 1.967 estallo la guerra de los seis días Túnez presto ayuda incondicional a la causa árabe, lo que facilito la restauración  de las relaciones con Egipto.

Burguiba fue reelegido por tercera vez en noviembre de 1.969. En diciembre la Asamblea Nacional aprobó una enmienda constitucional, por la que el presidente podría nombrar un primer ministro que asumiera la presidencia en caso de muerte o discapacidad del primero. Esta iniciativa pretendía asegurar la continuación de la política practicada por Bourguiba, tanto para asuntos internos como para los externos. En marzo de 1.975 fue nombrado presidente vitalicio en reconocimientos de los servicios prestados.

A principio de la década de 1.970 Túnez desarrollo una política  exterior pacificadora sobre todo con lo que atañía a sus recursos petrolíferos para favorecer su desarrollo económico. La relaciones con Francia y China mejoraron d forma considerable, pero Burguiba expreso su desconfianza ante las intenciones estadounidenses y soviéticas en el Oriente Próximo. En 1.982 Túnez dio refugio al líder palestino Yasir Arafat y a cientos de partidarios que habían sido obligados a abandonar Líbano.

Las revueltas internas de 1.984 exigieron que Burguiba anulara el aumento de los precios de los productos básicos. Las relaciones con Libia se endurecieron en 1.985 después de que este país expulsara a mas de 30.000 trabajadores tunecinos. Un año mas tarde un ataque aéreo israelí destruía por completo la sede de la OLP cerca de Túnez. En noviembre de 1.987 Burguiba dimitió a causa de su precaria salud y el general Zine el Abidine ben Ali asumió la presidencia, permitiendo una liberalización del régimen, se suspendieron las actividades de la policía secreta. Se legalizaron la mayoría de los partidos políticos, numerosos presos políticos fueron puestos en libertad y se levantaron las restricciones de prensa. Aunque muchos de los partidos participaron en las elecciones de abril de  1.989 (las primera elecciones libres de Túnez desde 1.956) el partido de la Unión Constitucional Democrática, (heredero del antiguo Destour) obtuvo los 141 escaños de la Asamblea Nacional y Ben Ali fue elegido presidente sin contar con oposición alguna. A principios de la década de 1.990 tomo enérgicas medidas contra los fundamentalistas musulmanes, que también afectaron a otras organizaciones que demandaban una mayor apertura democrática. Sin embargo la opinión pública atemorizada por el fundamentalismo argelino, pareció apoyar esta medida de fuerza, asi en las elecciones locales de 1.995 la Unión Constitucional Democrática (el partido gubernamental) obtuvo un claro triunfo. De nuevo fue reeligido presidente de La Republica en octubre de 2.004 con aproximadamente el 95% de los votos.