Mauritania
Objetivo Chinguetti 2006
Dia 9-10-2006
Nos
hemos propuesto empezar las jornadas con la salida del sol por lo que a las 6 am
estamos en pie. El amanecer en Essaouira es sencillamente
espectacular
todo esta envuelto en una fuerte bruma y el aspecto del puerto es
fantasmagórico, pero bellísimo.
Se me acerca un pescador y se lía de cháchara, me enseña sus artes de pesca, palangres con cientos de anzuelos perfectamente ordenados que esperan el momento de ser lanzados por la borda. También me cuenta cosas sobre el barco, donde almacenan el pescado, el hielo para conservarlo o donde duerme la tripulación, en fin que salgo de allí hecho un erudito en materia pesquera. Le hago un regalillo y el hombre tan contento y yo también pues normalmente estos pescadores son gente poco dada a la conversación.
Carretera y más carretera, con las consabidas paradas para vaciar el agua del
coche de Carlos y otra parada para ver unas cabras que parecen monos encaramadas
en los árboles del camino. Pasamos por Agadir y vemos gente haciendo surf en sus
magnificas playas, también observamos que se están construyendo cientos de
casas, se ve que la oferta turística de Marruecos va en aumento. Paramos a comer
y nos preparamos un revuelto de setas como para chuparse los dedos.
Pasamos
por Guelmin y tenemos un despiste pero rápidamente un par de marroquíes en una
mobilete hacen de guías improvisados y nos acompañan a tomar la carretera buena.
A la salida unos chavales nos tiran un zapato que da en la puerta del coche sin
mas consecuencias, es la segunda vez que pasamos por Guelmin y en la anterior
también nos tiraron piedras se ve que en esta población a la juventud le va “la
marcha”.
Llegamos a TanTan Playa. El alojamiento es el Villa Ocean no es de lujo, pero lo suple con creces la ubicación, a veinte metros de una magnifica playa y por la atención que recibimos de su propietario un francés llamado Norbert y su esposa. El hotel esta vacío y charlamos un buen rato con ellos delante de unas cervezas marroquíes bien frías. Norbert es un avezado pescador y nos muestra fotos de algunas de sus capturas, corvinas de más de cuarenta kilos muy apreciadas por su delicioso sabor y pescadas desde la playa. Después viene la cena un excelente sargo de buen tamaño recién sacado del Atlántico y verduras hervidas francamente buenas. Damos un paseo por la playa para bajar la cena y a dormir, esta noche dormiremos mecidos por el sonido del ir y venir de las olas del Atlantico, todo un placer
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