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Objetivo Gaat Chbabiyine 2007
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Este año en Semana Santa hemos bajado muy al sur de Marruecos, nuestro objetivo es la Gaat Chbabiyine, en pleno Sahara Occidental. En principio seriamos 10 coches, pero una importante y costosa avería en el Mitchu de Enrique deja en tierra al equipo Andeandarán. Apoyándonos en el libro del francés J. Gandini hemos recorrido zonas fuera de los circuitos más convencionales. Hemos pasado de este magnifico libro unos setecientos waypoints, que nos han servido, una vez depurados, para configurar nuestra ruta, en la zona del Sahara Occidental. También hemos traducido del francés los rutómetros y algunos comentarios de interés. Ya estamos en marcha. Mapa del recorrido
Equipo Mexcar: Carlos, Angélica y Bryan Equipo Los Bertos: Alberto y Roberto Equipo Metras Team: Javi y Ana Equipo Luisen: Luis y Sonia Equipo Terracan: Mario y ….Jonás ??? Equipo Escuderos: Gregorio y Javi. Equipo “Brunico” compuesto por tres coches: Gabi y Sergio , Cesar y Cesar Júnior , Potti y Potti Júnior.
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del viaje
Dia 1º jueves 29 de marzo 2007 Madrid - Tarifa (670 kilómetros)
Tras reponer fuerzas en otro clásico como es Noalejo, (por cierto el lomo al ajillo estaba de premio) salimos disparados hacia Tarifa, pues este año cruzaremos el estrecho por Tarifa-Tánger que es el único paso que no hemos hecho y nos gusta la idea. Llegamos de madrugada al hotel La Mirada en Tarifa y nos vamos a dormir que tenemos que tomar el ferry de las 9 am.
Dia 2º viernes 30 de marzo 2007 Tarifa - Essaouira (639 kilómetros)
Bajamos del ferry y nos ponemos a la pequeña cola (no mas de 25 ó 30 coches están delante nuestro) para pasar los papeles. Pasan los minutos y aquella cola que no se mueve, ¡Que raro! ??? La gente se impacienta con razón y se producen unas pitadas de lo más contundente. Se llegan a juntar dos ferrys en la cola, el caos es impresionante. Dos policías toman cuatro o cinco documentaciones cada vez y desaparecen en la oficina, para volver al cabo de media hora con los papeles sellados. Resultado: tardamos DOS HORAS Y QUINCE MINUTOS en pasar.
Salimos de aquel infierno y kilómetros y kilómetros de autopista. Una paradita para comer y otra vez a la autopista. Por fin llegamos al camping de Essaouira y nos ofrecen unos estupendos bungalows de madera, son baratos y nos hacen desistir de montar las tiendas. Es muy tarde, estamos cansados y decidimos cenar en el mismo camping y no hacer cuarenta kilómetros entre ir y volver, para cenar en Essaouira, tan solo Mario, Roberto y por supuesto Jonás (más adelante os desvelare el secreto de Jonás) se animan y luego nos cuentan que han cenado de maravilla, aunque se han acostado casi un par de horas mas tarde que los demás. Algunos despistados seguimos con la hora de España, por lo que a las cuatro de la mañana estamos en pie, hasta que nos damos cuenta del error y volvemos al catre a dormir otro poquito. Pincha sobre las fotos para ampliar
Dia 3º sábado 31 de marzo 2007 Essaouira -Tata (639 kilómetros)
Pasamos Agadir y hacemos una paradita, para desde un alto ver su magnifica playa, tomar un aperitivo y de nuevo al coche. Antes de llegar a Tafroute paramos para comer y podemos ver por primera vez en Marruecos un alacrán vivito y coleando.
Partimos hacia Tafroute y por fin podemos ver las Rocas Pintadas. Se trata de
conjuntos de piedras pintadas en color azul o rosa que una artista (por llamarla
de alguna manera) de nacionalidad belga le dio un buen día por colorear, la
visita no merece la pena salvo que te pille de paso como es nuestro caso. Continuamos ya por pista y nos adentramos en un cañón que impresiona, circulamos por una pista pedregosa que va paralela al oued y que remonta su curso suavemente durante unos 30 kilómetros. Por supuesto se nos hace de noche. La pista se va empinando cada vez más hasta llegar un momento en que en la misma curva, el coche que sale de esta curva puede estar 50 metros más alto que el coche que esta entrando en ella. El barranco que se adivina a nuestra derecha da escalofríos. Hacemos cumbre y comienza el descenso, encontramos un poblado fantasmagórico enclavado entre las rocas, sin una sola luz y no vemos a nadie, es impresionante que alguien pueda vivir en este paraje. Llegamos a carretera y en unos pocos kilómetros a Tata. El hotel Les Relais des Sables esta prácticamente vacío, cenamos una ducha y a dormir.
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Dia 4º domingo 1 de abril 2007 Tata - Assa (515 kilómetros)
Entramos en pista. Se trata de una pista rápida que nos permite rodar a buen ritmo. El paisaje es el de la típica sabana africana salpicada por acacias, nos sorprende pues esperábamos algo más de aridez, pero la verdad es una delicia circular por aquí. Tenemos un viento moderado que hace que la sensación térmica sea fresca. De nuevo entramos en un oued vemos unas haimas nómadas y nos acercamos para hacerles algunos regalos, que nos agradecen con una enorme sonrisa. La salida del oued es magnifica, con la antigua población de Tagadirt de adobe y piedra, construida sobre la elevación del oued.
Un poco más adelante
pararíamos a comer. El viento empezaba a ser molesto y prometía una comida
Llegamos a una zona de pequeñas dunas que sorteamos sin problema disfrutando de la conducción sobre arena y eso que vamos con presiones altas. Mas pista rápida entre acacias, nos estamos animando demasiado, a veces llegamos a los 90 Km/h y damos lugar a algún pequeño “vuelo rasante” pasamos por Fan el Hisn y comienza un precioso atardecer, la luna esta llena y lo ilumina todo. Por fin llegamos a Assa. El hotel Nidaros nos sorprende gratamente después de todo lo que habíamos oído hablar de este hotel. Estamos prácticamente solos en el hotel, la cena no esta mal y la aderezamos con un par de botellas de vino, además un grupo de músicos nos cantan ritmos marroquíes, las muchachas que les acompañan están entraditas en carnes y hacen lo pueden con una versión libre de la danza del vientre con mucha voluntad y poco erotismo. Unos tímidos aplausos al terminar, una propina y a dormir.
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Dia 5º lunes 2 de abril 2007 Assa - Acampada (251 kilómetros)
Llenamos el depósito del coche y también los jerrys que seguro nos harán falta. No hemos hecho ni dos kilómetros y un fuerte olor a gasoil dentro del coche nos indica que algo no va bien. Revisamos y vemos que hemos cerrado mal el tapón del jerry y algo de gasoil se ha derramado, limpiamos y pasamos a la pick up de Metra el pringoso bidón, la peste a gasoil nos acompañará un par de días dentro del coche. Tomamos pista y llegamos a uno de los muros de tierra levantados por los buldózer durante la guerra, el paso esta franqueado por viejos nidos de ametralladora. El punto siguiente es llegar a los restos de un camión del Dakar que voló por los aires, unos dicen que pisó una mina, otros que fue un ataque de los militares, el caso es que encontramos los restos, unos pocos tubos, algunos aislantes y fragmentos de amortiguadores en medio de una tierra negra producto del incendio, es todo lo que queda del camión. A pocos metros un túmulo de arena y piedras, suponemos que un recuerdo a las personas que perecieron en aquel incidente.
Continuamos en busca de un
punto en el que supuestamente veremos gravados rupestres,
De nuevo pista rápida con paisaje de sabana espectacular, kilómetros y kilómetros sin cruzarnos con nadie solo el desierto, el viento y nosotros. Comienza a atardecer y nosotros a buscar un lugar para acampar. Montamos las tiendas. Buscamos un poco de leña para encender el fuego. Javi nos prepara una hoguera de profesional, añadimos una bolsa de carbón y mientras las brasas se ponen a punto jugamos una partida de mus. Este año llevamos cocinero de lujo, Roberto, que nos prepara una barbacoa sencillamente sublime. De las neveras salen debidamente empaquetadas al vacío, costillas, panceta, morcillas, chorizos, y chuletas. Cada cosa la prepara de forma distinta, la morcillas las mete en las brasas envueltas en papel albal, las costillas reciben la caricia de un chorrito de vino y por último unas chuletas de cordero que quitan el hipo, en fin que nos ponemos como buitres. Ésta vez regamos la carne con un ribera del Duero. Después de cenar unas bebidas “espirituosas” y de cháchara hasta las tantas, hace un frío que pela, pero alrededor de la hoguera se está de maravilla, pero la palma se la lleva Mario, que nos cuenta un chiste que nos hace reír durante un buen rato. Algunos se retiran a descansar y otros nos demoramos algo más pues se está de fabula en aquel silencio iluminado por la luna.
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Dia 6º martes 3 de abril 2007 Acampada - Acampada (145 kilómetros)
Vemos una tumba preislamica de forma redonda con dos antenas apuntando al norte. Llegamos a un oasis con un gran pozo de agua, donde pacen algunos camellos, nos miran extrañados y recelosos procurando mantenerse a una distancia prudente, el oasis esta rodeado de pequeñas dunas con bastante hierba de camello. Mario se queda intentando atravesarlo, primero se auto rescata con su cabestrante, pero de nuevo de queda. Usamos unas planchas textiles caseras y funcionan pero una de ellas se raja, está claro que los experimentos hay que hacerlos con gaseosa. Aparece un Santana del año de la polca, se baja una familia, posiblemente los camelleros del rebaño que acabamos de ver y les damos unas cuantas cosillas que como siempre aceptan encantados.
Los paisajes son de una
belleza difícil de describir, sencillamente salvajes, estamos rodeados de
pequeñas montañas totalmente planas en su cumbre a modo de pequeñas meset Por fin llegamos a la trialera que da acceso a nuestro primer lago seco. La vista es sensacional hemos llegado por una meseta inmensa y una vez bajada la trialera nos espera otra meseta de similares características. Hacemos los no más de 700 metros de la trialera en bajada sin problema y nos metemos a gozar del lago seco Mazwar. Es de una blancura que hace daño a los ojos circulamos a toda pastilla hasta 140 Km/hora, pues esta plano y duro como una autopista, no hay un solo badén ni irregularidad en el terreno. Por la emisora Luis nos dice que ha pinchado, cambiamos la rueda y vemos que tiene un corte en la banda de rodadura, seguro que ha sido en la trialera, luego al rodar deprisa ha ido perdiendo aire.
Continuamos durante varios
kilómetros para atravesar el lago es una autentica gozada. Éste da paso a una
pista muy incómoda con tramos de bolos de piedra con gravilla, que va
serpenteando entre pequeñas montañas, pero está anocheciendo y tenemos que
buscar un sitio para acampar. La cosa no esta fácil porque hace un fuerte viento
y las montañas
Por fin conocemos a “Jonás el amigo invisible de Mario”. El individuo en cuestión es producto de nuestra imaginación, Mario ha hecho el viaje solo en el Terracan y todos bromeamos diciéndole que su copiloto es muy callado, que si no se le ve nunca, que si no participa en el grupo etc etc, hemos decidido llamarle Jonás, el nombre no termina de convencer a Mario pero al final lo acepta. La emoción deja a Mario exhausto y automáticamente se pone en modo Stand-By en la silla y comprendemos que ha llegado la hora de retirarse, siempre acompañados del incansable croar de las ranas.
Pincha sobre las fotos para ampliar Dia 7º miércoles 4 de abril 2007 Acampada - Smara (197 kilómetros)
Continuamos por la pista de piedra suelta que da acceso al objetivo de nuestro viaje La Gaat de Chbabiyine. Por fin la tenemos a la vista es un lago seco enorme parecido al Iriki, tal vez más grande y absolutamente plano por el que se puede circular a lo que den los coches. El acceso tiene unas roderas muy profundas de barro seco que nos cuentan que alguien debió pasarlo mal en alguna época húmeda y es que esta Gaat si estuviese húmeda no habría coche que pudiese atravesarla. Como no es el caso, nos deleitamos en conducir deprisa, muy deprisa. En mitad del lago nos paramos para brindar con unas botellas de cava por el éxito de nuestro viaje, una vez más ¡Objetivo cumplido! Reemprendemos la marcha, y si en la entrada veíamos roderas, a la salida las hay a montones y profundas, algunas de más de cuarenta centímetros. De verdad que daban miedo. Continuamos por la pista balizada del Dakar y llegamos a las inmediaciones de Haussa y podemos observar los restos de nidos de ametralladoras y de de fortificaciones.
Esta población esta cerca de
una pequeña zona de dunas y las casas abandonadas e Decidimos continuar y llegamos a Hawza. Aquello es una población militar sin interés. Damos media vuelta y comemos a la sombra de un viejo fuerte español dinamitado cuando las tropas abandonaron el lugar. Cruzamos la Squiat El Amrra llena de de vegetación, es espectacular. La pista es un sube y baja entre badenes de lo más divertida. El viento viene por detrás nuestro dificultándonos el avance por la escasa visibilidad. Atravesamos otro muro defensivo y por fin llegamos a Smara. El hotel en principio no esta mal, para el caso, pero sólo en principio. No hay agua caliente y nos tenemos que duchar con un agua helada. La cena es mala de solemnidad, comemos lo que podemos y nos vamos a dar un paseo. Visitamos un zoco en el que venden de todo, desde especies hasta motocicletas. Vemos otros hoteles y aún son peores que el nuestro. Verdaderamente el que no se consuela es por que no quiere. Compramos unos bollos que están buenísimos y pedimos un te a la menta pero el camarero no se entera y nos traen café, nos lo tomamos y nos vamos a descansar. Pincha sobre las fotos para ampliar
Dia 8º jueves 5 de abril 2007 Smara - TanTan Playa (319 kilómetros)
Por fin vemos los grabados. Algunos están muy deteriorados pero otros se ven perfectamente, ciervos, cabras, jirafas, zorros y alguna representación humana. Están formados por multitud de puntitos que unidos entre si forman la líneas básicas del dibujo, realmente interesante. Están al aire libre sin ningún tipo de protección contra la climatología por lo que antes o después desaparecerán por la erosión, una lástima.
Volvemos a los coches y
alguien se da cuenta
Pasamos de nuevo el control policial, esta vez de forma rápida y tomamos pista direccion TanTan. A lo lejos vemos un helicóptero militar con su pintura de camuflaje volando a baja altura, de repente gira y viene hacia nosotros, nos sobrevuela, se queda frente a nosotros volando en estacionario a diez metros del suelo, podemos ver las caras de piloto y copiloto. No sabemos si pararnos o continuar camino, seguimos avanzando lentamente unos pegados a otros. El helicóptero juega con nosotros al ratón y al gato, nos pasan por la derecha luego por la izquierda, siempre a una altura que nos hace pensar que tomaran tierra y nos pararan, la verdad es que estamos un poco acojonados. El episodio dura como diez minutos que se nos hacen eternos, por fin y prácticamente tocando el suelo el copiloto nos hace señas con la mano, por las emisoras nos preguntamos si el gesto es que paremos o que nos dicen adiós, según lo estamos debatiendo el helicóptero se eleva y se larga tan rápidamente como vino ¡Dios que alivio!
Subimos el coche a dos especie de columnas que hay tiradas en la salida de la gasolinera y evaluamos los daños. Javi y Mario se tiran bajo el coche y nos cuentan que el cubrecarter se ha rajado al golpear en el diferencial. Aparentemente la pérdida de aceite proviene del propio diferencial que se ha deformado por el impacto. No podemos afinar más el diagnóstico sin quitar la plancha del cubrecarter por lo que la desmontamos. Procedemos a limpiar bien toda la zona afectada para localizar la fuga. Una está clara, el diferencial se ha retorcido y pierde. Para ver el otro “roto” arrancamos el motor y “voila”. De una esquinita del cárter comienza a brotar el aceite. Ya estamos rodeados de paisanos curiosos y uno de ellos saca del bolsillo un envase de soldadura en frío Nural 25, nosotros también llevamos, pero le dejamos restañar la fisura. Reapretamos y sellamos la bola al igual que el cárter y para dejarlo secar nos vamos a comer. Como las penas con pan son menos penas, nos apretamos una lata de callos de dos kilos que están de muerte y algunas cosillas más. Los postres pasan por enderezar la chapa del cubrecarter y volverlo a montar. Ponemos el coche en marcha y ¡eureka! el carter ya no pierde, el Nural funciona pero Mario escucha un ruido raro en la transmisión y aunque muy lentamente vemos que la bola supura algo de aceite. Desistimos de terminar la ruta por campo y nos vamos a TanTan Playa por carretera. El coche con transmisión trasera va de perlas.
Cuando estamos llegando,
oímos por la emisora que hay algo en la carretera,
Continuamos camino y empezamos a oir por la emisora al equipo Brunico que también esta llegando, desde Bou Jerif , nos agrupamos y juntos legamos al hotel Villa Ocean. Norbert nos recibe en la puerta tan amable como siempre. Nos tomamos unas cervezas marroquíes, mientras los dos equipos nos contamos nuestras aventuras. Parece que ellos lo han pasado en grande en Chegaga y en el Iriki. Norbert no tiene habitaciones en el Villa Ocean pero nos lleva a una zona de bungalows al borde de la playa, están casi sin terminar y el agua escasea, otro día sin ducha, nos lavamos como los gatos, por partes, debemos oler peor que los chacales del desierto. Una buena cena a base de pescado una ensalada de verduras hervidas y un delicioso postre de naranja y plátano caramelizados. Un corto paseo por la playa y a dormir.
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Dia 9º viernes 6 de abril 2007 TanTan Playa - Playa Blanca Acampada (88 kilómetros)
En el taller y una vez acordado el precio desmontan el cubre carter. El carter esta perfecto no pierde ni gota pero la tapa de la cabeza de cerdo del Terracan, esta doblada por eso pierde aceite. Mientras esperamos la reparación un marroquí nos muestra orgulloso su coche, es un Fiat 127 Fura “tuneado artesanalmente” con más años que la Cibeles, llenito de colgajos por todas partes, me siento incapaz de describir el engendro. Entre otras miles de cosas lleva un oso de peluche colgando del retrovisor, tiene más pulgas que un coyote y quiere regalármelo a toda costa, consigo convencerle para que se lo quede y en prueba de buena voluntad le regalo el pato que adorna mi salpicadero diciéndole que es un talismán que le traerá buena suerte, se pone tan contento que esta a punto de darme un abrazo, pero consigo esquivarlo a tiempo.
A base de martillo y
paciencia enderezan la tapa, dan tapa juntas y montan,
Por su parte, los de las sardinas sólo han encontrado caballas congeladas en una factoría de congelados y traen la friolera de once kilos de caballas ya que no les vendían menos. Tomamos pista hacia los acantilados y a poco nos salen los militares y nos dicen que nos desviemos hacia el interior. Llevamos el track del 2005 y tras alguna que otra vuelta llegamos a los acantilados, sorteamos algunas dunas y vemos los tanques. Aparece un moro en un pollino, un autentico “Aladino” perilla, turbante y chilaba y sobre todo muy cariñoso, antes de que pueda darme cuenta me da un abrazo y un par de besos, inmediatamente repara en Ana y pierde su interés por mi, se acerca a ella y de nuevo el ritual de abrazos y besos. La regala una especie de pulsera hecha con sedal y unas piedritas y nosotros le damos alguna cosilla. Guarda los regalos en las alforjas del burro y se marcha tan contento. La llegada al Aureora tan espectacular como siempre. Antes de acampar decidimos visitar el barco varado en la arena. La marea esta bajando pero tal vez es demasiado pronto, la arena esta blanda y Mario solo en trasera se queda enganchado en la arena, los demás continuamos, pero aquello esta muy blando. La marea aún está un pelín alta. En ese momento vamos en cabeza y comunicamos por la emisora que damos media vuelta, porque no lo tenemos claro, lo logramos no sin dificultad, pero Potti también se queda, saca la pala hace un camino y sale, Metra también está a punto de caramelo. Volvemos al punto de partida, cuando escuchamos que Luis se ha quedado bien atrancado.
Avisamos por radio que el rescate está listo y ya que estamos nos vamos a ver el barco en pleno atardecer, es todo un espectáculo aunque el mar o el pillaje han hecho de las suyas, no tiene la antena de proa, los pescantes de popa han desaparecido y la cabina esta muy deteriorada, esto en tan solo un par de años.
Volvemos al Aureora y
montamos el campamento. Mientras montamos, buscamos leña y preparamos la
hoguera.
Pasan un par de horas, y una de dos o las caballas que usan de cebo no están en su mejor momento o nuestros pescadores no son tan buenos como decían, el caso es que no han pescado nada. Nos comunican por radio que unos pescadores marroquíes les han ofrecido pescado pero Gabi ve los peces y dice que no merecen la pena y su palabra es ley para nosotros. Roberto hecha mano de sus habilidades gastronomicas y nos prepara una cena de autentico lujo, varios tipos de ensalada, embutidos, “los últimos cartuchos de barbacoa” que están tan buenos como el primer dia y una lata de albóndigas de pollo con setas de dos kilos y medio. Cenamos opíparamente y de nuevo la velada se alarga comentando la jornada que no ha tenido desperdicio. No habremos hecho parte de la ruta que teníamos pensada pero el día ha sido de una intensidad demoledora, esto es Marruecos. Nos vamos a dormir rendidos. Mañana sera otro dia.
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Dia 10º sábado 7 de abril 2007 Playa Blanca - Marrakech (521 kilómetros)
Ha llovido por la noche y las tiendas están chorreando agua, mientras desayunamos terminan de orearse y recogemos. Varios helicópteros pasan sobre nuestras cabezas, ésta vez altísimos en el cielo, el ejército continua con sus maniobras.
Volvemos al barco para que
puedan admirarlo los que aún no lo conocen, sesión de fotos y a toda mecha
recorremos Playa blanca. Encontramos la salida, pero esta inundada por una
laguna, por lo que tenemos que dar un pequeño rodeo, pasamos todos por unas
profundas roderas, pero Luis se queda atrapado. Potti intenta sacarlo con
eslinga pero no es posible, de nuevo el winche entra en acción y en pocos
minutos resolvemos el asunto. Nos encontramos con una preciosa niña y agotamos con ella nuestras existencias de regalos, pues a partir de este punto sólo haremos carretera, nuestro viaje por campo, desgraciadamente, ha terminado. Ponemos gasoil y cosa rara es una chica la que nos sirve, la regalamos una caja de Nivea nuevecita y se pone como loca con el regalo. La carretera a Marrakech es lo peor de lo peor, en la subida del puerto llegamos a ver tres camiones circulando en paralelo intentando adelantarse los unos a los otros, es demencial, te vas jugando la vida en cada recodo de la dichosa carretera. Por fin llegamos al hotel Atlas. A pesar de tener nuestras reservas en orden ellos no tienen constancia de nuestra llegada. Logramos contactar con la oficina de Arnet y se empiezan a buscar responsables y soluciones a nuestro problema. Mientras tanto César, al cruzar una rotonda, se ha dado un golpe con otro coche, es sólo un raspón sin importancia, pero los partes amistosos de la Mutua Automovilista sirven únicamente para Europa y el otro afectado no tiene partes. De nuevo a la espera de que alguien le traiga los partes. Nos tiramos más de media hora en la avenida de Mohamed VI esperando el puñetero parte que no llega. Al final el tipo se aburre y da el tema por zanjado, lo arreglara con un poco de polis y listo ¡Que tío más pelma!
Han tardado un par de horas en arreglar el asunto y no hay habitaciones suficientes para todos, pero al final podremos dormir. Nos dan dos suites, en la de Carlos dormiremos cinco personas en camas supletorias, Metra y Ana en otra y resto los ubican en un hotel que esta a unos 500 metros del Atlas. Con la hora pegada al culo tomamos unos taxis para ir la plaza de Djmaa el Fna y disfrutamos plenamente del bullicio y del regateo habituales, cuando terminamos nuestras compras las tiendas están cerrando sus puertas. Volvemos al hotel y dormimos como angelitos ha sido una jornada apenas sin campo, pero estamos rendidos con tanta tensión como hemos soportado.
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La cola es interminable avanzamos metro a metro penosamente. Mientras unos sellan los pasaportes otros están en los coches mas desesperados aun. Tras 2 horas y 45 minutos conseguimos pasar, todo un record de ineficacia. Desde luego no volveremos a pasar por esta frontera. Subimos al ferrry y hacemos la travesía sin problema. A bordo tomamos un bocata pues llegaremos a Tarita a la una de la madrugada e imaginamos que todo estará cerrado, como asi es. Pasamos la noche de nuevo en el hotel La Mirada.
Dia 12º lunes 9 de abril 2007 Tarifa - Madrid (672 kilómetros)
Por las emisoras y como ya es costumbre hacemos una valoración del viaje. Por turnos todos expresamos nuestras opiniones y coincidimos en que ha sido uno de los viajes más completos e intensos de los que hemos realizado. También coincidimos en destacar el factor humano, durante estos doce días hemos sido una piña en la que todos y cada uno hemos aportado lo que teníamos o lo que mejor sabíamos hacer, siempre es asi en estos viajes, pero en este se ha dado con mas fuerza si cabe. Hemos recorrido cientos de kilómetros entre unos paisajes muy especiales en la mas absoluta soledad, hemos comido y bebido como príncipes, nos hemos relacionado con las gentes, nos hemos dejado parte de alguna etapa en el tintero, pero eso es lo mejor ya tenemos excusa para volver el año que viene a este maravilloso país. Ha sido un placer convivir con todos vosotros y ya estamos esperando con impaciencia el objetivo del 2008 ¿Cuál sera? Seguro que algo nos inventamos. |
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